• Reseña Histórica

La manifestaciones de fe tanto de Cuaresma como de Semana Santa en Izalco, no siempre se limitaron a ser protagonizadas por las tradicionales Hermandades -otrora Cofradías- de Pasión que todos los izalqueños conocemos. Durante la primera mitad del siglo pasado, el Común de Izalco, paralelamente a la extinta Cofradía de Jesús Nazareno, celebró la Pasión sobresaliendo su Vía Crucis Procesional con la singular imagen de "Jesucito".

"Jesucito" es un Nazareno de pequeña estatura y de origen incierto perteneciente a un guachival indígena y que tras su formalización, ha llegado a ser considerado como una Cofradía más, dentro del actual conglomerado de Mesas Altares indígenas bajo la jurisdicción del Señor Alcalde del Común.

Tras el desaparecimiento lamentable de estos Vía Crucis Procesionales a mediados del Siglo XX -a pesar de que las actividades del guachival como tal, siempre se llevaron a cabo-, a iniciativa de la Alcaldía del Común, felizmente en 2011 se rescató su realización y ahora el Común de Izalco, procesiona en su legendario barrio de "La Cruz Galana", cada Viernes de Cuaresma, tal cual era la costumbre, la pequeña figura de Cristo, quien recorre la Vía Sacra.

Tras su pista, cayendo la tarde, vamos con rumbo Sur de mi Izalco Piadoso, para presenciar y vivenciar este rescate cultural. Adentrándonos en el citado barrio, inmediatamente vemos a los izalcos acompañando al singular Cortejo; los Señores Rafael Siguachi y Andrés Isidoro Culina con sendos pito y tambor indígenas respectivamente, encabezan la Procesión anunciando su paso,

Nos dirigimos al Señor Alcalde del Común, quien cargando en hombros la figura del Salvador de hombres, como es su costumbre, muy dispuesto y amigable relata:: "rescatar el Vía Crucis indígena, era una de las tareas que se tenía pendientes como parte del rescate que nos propusimos cuando llegamos a la Alcaldía del Común.

Gracias a Dios la gente cada Viernes que pasa, va respondiendo más y más, ya que debo confesarle que a un principio tenía miedo que la idea no diera los resultados esperados, ya que se trata de una tradición que se había extinguido desde hace aproximadamente 50 años".

Transmite con una sonrisa, su total satisfacción por el logro alcanzado, al mismo tiempo que sobre su hombro derecho, tiene el honor de cargar la pequeña Anda con la que "Jesucito" imparte bendiciones a su pueblo.


La Procesión muestra como es de suponerse, mayor presencia de mujeres, quienes devotamente se detienen en cada una de las Estaciones, para hacer las Oraciones respectivas, portando su velas encendidas; pero también se nota una representativa presencia de hombres. Narra Don Santos Guerra, de 81 años y Mayordomo de Jesucito, que fue hace 25 años cuando él tomó cargo de la ahora Cofradía; asegura que Don Pedro Morán, Mayordomo de Jesucito hacia los años 50 del siglo pasado, fue el último en sacar la Procesión.

Describe que la Cofradía inicia sus actividades el Primer Viernes de Cuaresma y asegura: "era la tradición que el Vía Crucis saliera a las 6 de la tarde, pero para no chocar con los de Dolores y Asunción, ahora lo estamos sacando a las 5".

Agrega que el Domingo de Ramos en sus recintos, se hace una Vela a la pequeña efigie con todas las características de una Velación de Jesús Nazareno.

En Martes Santo, se le conduce en Procesión a la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores, a las 6 de la mañana para presenciar su Misa Oficial de Semana Santa; Domingo de Resurrección se celebra el acontecimiento y Jueves de la Ascención también hay fiesta en su Cofradía.

Con respecto al significado de la Procesión como tal, Don Mario Másin (+), en su momento aseveraba: "Esta Procesión representa para nosotros, el triunfo de la Vida sobre la Muerte; contrario a lo que pueda creerse, esta es una de las pocas manifestaciones de fe, 100% cristianas, que hemos tomado como herencia de la Conquista". "Este Vía Crucis, era el oficial de Asunción: salían de la Cofradía con Jesucito y lo llevaban a la Iglesia; allí se reunía toda la gente; a las 6 de la tarde, iniciaba la Procesión y transitaban exclusivamente la parte Sur del pueblo, ya que Jesucito "es indio"; finalizaban a eso de las 7:30 en la misma Iglesia y de nuevo se llevaba la imagen a su Cofradía..."

Terminada la última Estación, los izalcos se dirigen a la Cofradía con la Venerada Imagen, quien una vez dentro de sus recintos, es colocada en su Mesa Altar.

Es tradición que los Cofrades repartan el infaltable café y regalen tamales a todos los acompañantes, como símbolo de agradecimiento y se aprovecha para hacer la invitación oficial, para que los miembros del Común, vuelvan a caminar junto a su "Jesucito", la Vía Dolorosa el Viernes próximo.