• Reseña Histórica

Nos ubicamos hacia finales del siglo XIX y según la historia izalqueña, existía en el barrio de la Santa Cruz, una ermita dedicada a la veneración de la "Santa Veracruz", la que según algunos historiadores como es el caso del Profesor Alfredo Calvo (+), ésta no era más que "un rancho de paja".

En cuanto a la "Santa Veracruz", obviamente, este culto fue traído por los conquistadores; nos hemos informado que el 3 de mayo, Santa Elena, tras el intento de buscar en los lugares santos dónde había sido la verdadera Pasión de Cristo, finalmente localizó el madero donde fue crucificado Jesús. Cuenta la historia, que realmente localizó tres maderos, y que al no saber cuál era en el que había sido clavado Jesucristo, fueron colocando sobre éstas a una persona enferma, hasta que finalmente en uno de ellos sanó milagrosamente; de ahí, la "Vera Cruz", o sea la "Verdadera Cruz", de Cristo.

Sigue narrando la historia, que este madero era conservado en los lugares santos, pero hubo unas incursiones de otros pueblos que consiguieron llevárselo; tras años de intentar conserguir la reliquia, finalmente en una de tantas guerras, la recuperaron y el General que estaba a cargo del batallón, realizó una Procesión donde se Exaltó a la Cruz o sea, que por la victoria de conseguirla entró en Jerusalén con la Cruz de forma triunfante; de ahí el nombre que los españoles dieran al culto y el por qué nombraron así a muchos barrios tanto en su tierra como en el Nuevo Mundo y por ende la ermita izalqueña antes citada.

Según relatos no comprobables, el Altar Mayor de dicha ermita, se componía en su parte central de la Santa Veracruz -una Cruz en cuya base se encontraba una astilla de la reliquia real-, y a sus lados, se observaban un Crucificado y la Santa Cruz de Mayo, respectivamente.

Es este Crucificado el que por el momento nos interesa, ya que se teoriza que es a Él, a quien el pueblo conoce actualmente como "Justo Juez". Muchos ancianos, aprueban la historia del Profesor Calvo, en la que se asegura que fue hacia finales del siglo XIX, cuando se desató un voraz incendio que arrasó con 40 ranchos pajizos, en cuenta el que servía de sede a esta Cofradía, es decir la mencionada ermita.

Cuentan que el siniestro dejó en muy mal estado al ahora Justo Juez, ya que prácticamente carbonizado, fue imposible su restauración. Relatan que "lograron sacar lo que quedaba del Cristo e inmediatamente, se construyó un cajón de madera para su resguardo". El suceso, no impidió que el Crucificado dejara de formar parte de la Procesión de los Cristos, ya que era Él, quien representaba a la Cofradía en el centenario Cortejo, lo cual como podemos inferir, lo hizo dentro del cajón de madera dando la misma sensación del Santo Entierro, hecho que debió haber sido más que interesante presenciarlo, porque junto a los Cristos adornados con flores de coyol y/o corozo, iba el féretro del Justo Juez!

Muchos coinciden en apuntar lo que su ex-Mayordomo Don Manuel Pasasin nos dijera en su momento: "debido al mal estado de la imagen, se optó por mandar hacer una nueva, casi a los 20 años del citado incendio; esta es la Imagen que en nuestros días, es expuesta a sus visitantes; los restos del Cristo “original”, todavía se resguardan bajo la Mesa Altar, pero no son mostrados al público".


Restos resguardados del Justo Juez "original" y que no son mostrados a los visitantes de la Mesa Altar. Es "el propio", dice mi gente.
Tengamos claro entonces, que la imagen que todos vemos en la actual Urna en su Mesa Altar, es de principios de siglo XX y que muy pocos han tenido el privilegio de ver los restos carbonizados del Justo Juez original. Pero como todo lo que sea histórico en Izalco no se escapa a la polémica, exponemos lo que Don Mario Másin (+) ex-Alcalde del Común, nos relatara en una ocasión: "debe usted saber, que hay otra imagen más del Justo Juez, que es propiedad privada del Señor Rosalío Ama, quien habita en las afueras de Izalco".

Según Don Mario, este Cristo, era al que verdaderamente se le rendía culto como Justo Juez y que el Crucificado quemado en el rancho, se ocupaba solamente para la Procesión de los Cristos y la del Viernes Santo, osea que éste último era el predecesor del actual Señor del Descendimiento! Según su tesis, debido varios acontecimientos, fue el de la Veracruz quien fue ganando la devoción del pueblo, sumado a que "el original", al salir del casco urbano, fue perdiendo devotos por la distancia que ahora lo separa de Izalco. Interesante, ¿no?

Su actual Mayordomo, Don José Ama, nos narra que luego del famoso incendio, la Cofradía estuvo donde el recordado Juan Ama en el barrio de Santa Teresa y que luego, pasó a manos de Don Nicolás Tutila, en el barrio de la Santa Cruz. Hacia principios de los años noventa, pasó a manos de la familia Pasasin y por último a la familia Ama.

En cuanto a su nombre, debemos saber lo que dicen los izalqueños: “el Justo Juez imparte justicia, juzga lo malo y premia lo bueno”. Esto significa que es Abogado contra todo tipo de injusticias, por lo que sus devotos acuden a Él, para demandar se ajusticie a sus agresores. Aunque también, los izalcos aseguran que es abogado contra los males incurables.

La visita al Justo Juez, es por tradición en jueves, ya que Jueves Santo, es el día de su conmemoración. La Mesa Altar, cuenta con la respectiva insignia y anexa, a la Santa Cruz de Mayo, con la que se hace representar en la Procesión de los Cristos. Don Manuel Pasasin nos decía que muy erróneamente, algunos izalqueños creen que el Justo Juez, puede ser utilizado para realizar actos de hechicería y cosas por el estilo; asegura que el “Santo no hace esas cosas, sólo imparte justicia”.

Sus devotos, llegado el mediodía le llevan velas de diferentes colores, según sea la petición que se desean hacerle, pero igualmente su actual Mayordomo, insiste en que únicamente “imparte justicia”, y ninguna otra cosa más. -Foto anterior propiedad de la Mesa Altar: Don Tito Pásin Alcalde del Común entrega el Libro de la Cofradía del Justo Juez, a su nuevo Mayordomo, José Ama -hacia la derecha-, en 2011.-

El día oficial del Justo Juez, es Jueves Santo como ya se dijo, pero no es una fiesta como la del resto de Mesas Altares, debido a que se da en “tiempo santo”, y no es posible quemar pólvora o bailar, por lo que la celebración se limita a realizar un rezo en horas de la mañana, junto al resto de Mayordomos del Común.

Luego, se hacen los preparativos a la Santa Cruz, que debe ir a la Procesión “del Señor de Izalco”, como le refiere el Común, a la imagen de Jesús Nazareno. Generalmente al Justo Juez, se le hace un Altar alusivo, pero dentro del contexto de la Semana Santa propiamente dicha.

Para concluir, nos agrega Don Manuel Pasasin, que el Justo Juez propiedad del Señor Ama, no está reconocido como miembro de las Mesas Altares del Común y que durante todo el año, también lo visitan en día jueves; su dueño lo mantiene cubierto en una tela blanca; solamente el Jueves Santo, se le puede apreciar tal cual es.

Procesión de Traslado del Justo Juez Hacia el Barrio Santa Cruz, en 2011. Fotografía propiedad de la Mesa Altar del Justo Juez, Dolores Izalco.