• Reseña Histórica
  • Su Cofradía en Izalco


Tras haber sido en tiempos prehispánicos una fiesta de carácter popular, los ritos hacia la Cruz o Arbol de la Vida se transformaron en una festividad cristianizada con la llegada de los españoles a nuestros suelos. En sus orígenes, ésta consistía en rendir culto a la fertilidad de la tierra con la llegada de las primeras lluvias.

Estos ritos estaban directamente relacionados con el dios Xipe Totec -"Nuestro Señor el Desollado"-, a quien tras ofrecerle un sacrificio humano, le era colocada la piel del sacrificado, es decir, era su efigie cubierta con ella; la relación con la lluvia y la tierra, estriba en que con esto, se representaba el hecho de que al caer las primeras las lluvias, la tierra seca, se revestía de nueva vegetación y frutos, dando así, vida. La analogía de este dios con el palo de jiote que se utiliza para elaborar las actuales Cruces de Mayo, radica en que este árbol descascara su corteza y eso simboliza el cambio o muda de piel del dios antes citado, representado en ellas.

De ahí que para algunos estudiosos del tema, esto sea "quizás un último remanente de este rito se ha resguardado en la costumbre tradicional de la celebración de la Cruz de Mayo, la cual se reviste con flores y frutos cuando las primeras lluvias los han hecho florecer. Esta debe ser elaborada del “palo de jiote”, recordando el cambio de piel por otra, simbolizando la renovación de la vegetación".

Con el pasar del tiempo, la fiesta ahora cristianizada se reviste de mucho colorido y se ha constituido en una de las celebraciones católico-cristianas más importantes del año. Para nuestros abuelos, la advertencia siempre ha sido tajante, como cita un artículo de El Diario de Hoy, alusivo a la celebración: “Si el tres de mayo no se pone la Cruz en el patio, o si alguien toma una fruta de la Cruz sin antes persignarse, entonces el diablo va a llegar a bailar a su casa en la medianoche”.

Agregamos a esto, la plegaria "de rigor" que los izalqueños más longevos dicen para que el diablo no llegue a bailar a sus casas: “Vete de aquí Satanás / que parte en mí no tendrás / porque el día de la Cruz / digo mil veces: ¡Jesús, Jesús, Jesús...!”, y así de fácil el diablo no debería de asomarse.

Por su parte, en los patios de las casas y en el campo de Izalco, se han de levantar altares en donde será colocada la Santa Insignia del Redentor. Los altares son adornados artísticamente, y en algunos casos, se elaboran alfombras, adornadas con flores y frutas de todos los tipos y colores. Estos altares de la Cruz están proclamando, además de la devoción cristiana, la exuberancia de la naturaleza y la plenitud de la primavera.



Manuel Pasasin, Mayordomo de la Cofradía,  coloca las tradicionales toallas a la Santa Cruz: 2 de mayo de 1997.

Respecto al significado que la Cruz de Mayo puede tener en Izalco, citamos la tesis siguiente: "...El Plano del Mundo era expresado por el cuadrado sobre el cual se trazaban, equitativamente, una vertical y una transversal que, atravesando su centro, conformaban una cruz. La misma venía a sintetizar no sólo la conexión entre las cinco direcciones cardinales que coexisten en dicho plano, sino también el "Arbol de la Vida " plantado en el centro del Paraíso terrenal, con sus raíces en el Inframundo, su tallo en el aire, sus ramas extendidas por las cuatro esquinas del mundo y su copa en el Cielo.

Así, aparte de que cada pueblo mesoamericano colocaba su idea del Paraíso en el interior de una montaña sagrada, puede decirse que, la cruz -foliar, adornada con seres humanos, frutos y animales,  como la ostentan los refajos de las mujeres de rango de Izalco-, son su símbolo más reverenciado e importante..." 
Sic. Carlos Leiva Cea.

Importante es señalar, que en Izalco existen dos barrios dedicados a la veneración de la Santa Cruz; uno de ellos, justo en la línea limítrofe entre la zona ladina y la otrora indígena, conocido como "de la Santa Cruz".

El otro, enclavado en la parte Sur y que años atrás fuera protagonista del diario vivir del Común de Izalco; nos referimos pues, al de "La Cruz Galana", muy legendario y en el que encontramos las principales Mesas Altares del pueblo. En ambos barrios, se ha venerado la Cruz con ritos y/o costumbres de corte eminentemente indígena, tal y como es lógico de suponer.

En cuanto al primero de los barrios antes citados, éste fue propietario de una joya colonial tristemente robada de la entonces Cofradía y cuyo paradero todavía se desconoce a ciencia cierta. Respecto a dicha joya tanto como a su Cofradía, anotamos lo siguiente:

ANTECEDENTES: El 10 de diciembre de 1570, el curia vicario de Tecpan Izalco, Juan de Urrutia, a solicitud de la Real Audiencia, escribe una extensa relación, informando no sólo del estado de la obra de la iglesia de la Asunción, construyéndose en ese momento; sino que enumera los objetos litúrgicos con los que el templo ya cuenta, expone lo que falta en él y dice asimismo que

[...] "tiene el dicho pueblo una ermita de sant juan y otra de sant gregorio que prové el pueblo, y otra de la vera cruz que prové la cofradía della" la cual, por no tener medios "propios ni fábrica de donde se pueda hazer, conprar ni pagar las cosas" u objetos necesarios para el culto, determinó que se hicieran "gastos en los pueblos deste districto, derramas entre los naturales en grande daño y perjuizio de sus haziendas y con pena de los que las hazen"; pero que, rezién en el dicho pueblo a avido sobras de tributo de que se a conprado de las cosas nescecarias y echo los pagos y gastos susodichos".
El Rostro del Sincretismo, pág. 123 Copy Right.

De acá podemos inferir que la extinta Cofradía de "La Vera Cruz", ahora de la "Santa Cruz de Mayo" de Izalco, ya existía en los alrededores de 1570 y que por esta fecha dada, se mandó hacer la Cruz de Plata que antes de su robo el 27 de septiembre de 1973, tuviera como titular dicha Cofradía. Tras el triste acontecimiento, al que solamente sobrevive la base de la joya, para no detener la fiesta, se utiliza una sustitución de madera forrada con papel metálico, teniendo como base el modelo de su original.

Se anota que tradicionalmente en su Cofradía, la Santa Cruz debe ser colocada en el patio, bajo un arco de hojas de palmera y según Atilio Gómez Cuahuit -miembro del Común-, debe colocarse al pie de ella "...mazorcas de maíz de colores las cuales indicarán los rumbos del mundo de la siguiente forma: para el oriente, maíz rojo; para el norte, maíz blanco; para el poniente, maíz negro y para el sur, maíz amarillo...", SIC, tal y como lo informara a Carlos Leiva.

Y, agrega Leiva: "...en referencia a las toallas, cadenas y abanicos confeccionados con papel de la China de variados colores que recubren sus brazos, las primeras imitan el Sudario; las segundas son el símbolo de la liberación del Pecado y la Muerte y los terceros, de tener un significado, aún lo desconocemos, a menos que forcemos su comparación con la mariposa.

En cuanto al papel de la China, antaño conocido como papel de arroz, desde su llegada a América a bordo del Galeón de Manila, en el mismo siglo XVI, pasó a sustituir a otros papeles de origen precolombino como el amate.

En relación a las frutas que se colocan alrededor de su pie, ellas no sólo representan todavía la generosidad de la "ubérrima tierra izalqueña", sino que son parabienes de los dioses, aunque dentro del cristianismo sean la expresión de fecundidad espiritual..."
El Rostro del Sincretismo, pág. 129 Copy Right.

Don Manuel Pasasin ex-Mayordomo de la Cofradía, nos explica las actividades oficiales para la celebración de la Santa Cruz: "...el 1 de mayo, durante todo el día, se hace el Altar de la Santa Cruz. Se debe adornar con toallas según los colores tradiciones: rojo, azul o blanco.

Al pie de la Santa Cruz se pone maíz y todo tipo de frutas en agradecimiento por los frutos de la tierra, no deben faltar las candelas blancas... mientras tanto, se cuecen los tamales y se prepara el pan y la bebida para el siguiente día. El 2 de mayo, desde temprano, llega la marimba de arco para alegrar la Cofradía. Comienza a llegar la gente de todas partes a su visita, pero no se Venera la Santa Cruz, porque todavía no es el propio día. A las 3 de la tarde, se hace el rezo de la Santa Cruz, y se hace presente el Alcalde del Común con toda su comitiva.

Después del rezo, se hace el baile tradicional con los cofrades, se celebra con chicha... se reparten los tamales y el pan. El rezo que se hace, no es un Rosario común, sino que en vez de camándula se usan granitos de maíz blanco para las oraciones... Llegado el 3 de mayo, en la mañana, la Santa Cruz se hace presente a la Iglesia Asunción para oír la Misa especial del Día de la Cruz. Después, salimos en procesión principalmente por las calles del barrio Santa Cruz, ya que originalmente, la Santa Cruz de Mayo, es de ese barrio... entramos a la Cofradía y ahora sí, llega la gente a Venerar, deja su limosna y cada quien toma una fruta como símbolo de aceptación del regalo de la tierra... también hay marimba todo el día, cohetes alegran el ambiente, hay café, chocolate, pan y chicha según los gustos..."
 

Con respecto al barrio de "La Cruz Galana", luce plantada en sus recintos una notable Cruz de cemento -otrora suponemos de palo de jiote-, a la cual el Común de Izalco, hacía total reverencia. Tanto era así, que al pasar frente a ella, los izalcos solían decirle: "Adiós cavellina hermosa, madre del Divino Verbo, echáme tu Bendición, que voy de camino..."; obvio que esta costumbre se inicia tras el Contacto, al notar en esta frase su contenido eminentemente cristiano.

Esta Cruz, mi pueblo la adornaba cada tercer sábado de mes y especialmente el 3 de mayo. Igualmente, era sujeta de muchos rituales; solían hacerse éstos, cuando las lluvias tardaban en llegar impidiéndose iniciar las siembras. Cuando era necesario, igualmente hacían, una procesión de rogativa que terminaba justo en frente de ella; y ya en el lugar, la adornaban con frutas secas y al pie le ponían “aserrín bendito”.



"Las lluvias llegaron a su tiempo y el pueblo indio, en demostración de gratitud, recubrió
de flores LA CRUZ GALANA. Desde tiempos inmemoriales no ha cambiado
de sitio, ni posición, ni dimensiones; baja de estatura y gruesa en lo demás"
. Sic
Adolfo Herrera Vega. Expresión Literaria de Nuestra Vieja Raza. Pág. 211. Copy Right

Pero tampoco podemos dejar de anotar, que la fiesta de la Santa Cruz, también fue muy bien celebrada por la población ladina; todavía algunos pobladores recuerdan cómo en los años sesentas, en el parque Menéndez se erigía este símbolo -para ellos, totalmente cristiano-, e igualmente la adornaban con flores y frutos y los demás enseres ya descritos. Durante el día, el pueblo llegaba frente a ella, la veneraba e igualmente tomaban su fruta. Cuentan que había fiesta con marimba y que cayendo la tarde se bailaba.

Esto con los tiempos modernos ha desaparecido. En cuanto a la Cruz como símbolo propiamente dicho, los izalcos la usaban incluso para hacer conjuros, por ejemplo, al suscitarse las fuertes tormentas eléctricas, los naturales la dibujaban en los patios de sus ranchos; éstas eran cruces hechas de ceniza, apuntando a la tempestad y al colocarlas aclamaban: ”¡San Isigro!, ¡San Isigro!, ¡Detené tu juria. Que tu cólera no llegue in nosotros ni en la siembrita! Esta cruz bendita correteará esos malditos Managüeños”.

También era costumbre utilizar las Cruces que adornaban los Cristos en la Procesión de Jueves Santo o incluso la adquirida en la Procesión de Ramos, para fines similares. Por otra parte, era costumbre que las mujeres solteras del Común de Izalco portaran una Cruz sobre su pecho, en señal de su disposición al matrimonio. Si no la lucían de esta forma, significaba que ya estaba comprometida. Esta costumbre desapareció marcadamente tras los sucesos de 1932.

De tremenda importancia es señalar, que "La Mayora y Capitanas del Jarro" personajes muy importantes tal y como hemos citado en otros artículos en este sitio, junto a sus 10 "Capitanas Menores", tenían además de otros asuntos, la misión de adornar la centenaria "Cruz Galana" cada tercer sábado de mes, especialmente el 3 de mayo día de la Santa Cruz.


La Santa Cruz de Mayo de Izalco
Fotografía de Don Alfredo Calvo Pacheco.
Tomada de El Rostro del Sincretismo, pág. 122 Copy Right

"La celebración de la Cruz de Mayo en Izalco, es un legado de nuestros ancestros extraordinario donde se expresa
la gratitud por los frutos de la tierra."