• Reseña Histórica

Llega el 24 de diciembre y allá, hacia el Sur de Izalco, la Cofradía de la Virgen de Belén celebra la Navidad como ha sido desde siempre. Esta Virgen que a todas luces es un alto relieve, fácilmente puede intuirse que se trata de una de las otras tantas Efigies que previo terremoto de Santa Marta en 1773, perteneciera a la antigua Parroquia Nuestra Señora de la Asunción.

Su Mesa Altar, es una de las más importantes dentro del conglomerado de Cofradías indígenas de Izalco, la cual está complementada por la singular efigie del Niño Dios de Belén, San José y un Rey Mago. Se trata pues, del "Nacimiento" original de la Comunidad Indígena de Izalco. La Cofradía como tal, es dueña de mucha tradición y posee dentro de su legado cultural, nada más ni nada menos, que el ejercicio de un ritual ÚNICO A NIVEL NACIONAL: El Tabal o Jeu!.

El Tabal o Rezado, que en sus inicios, previa conquista se tratara de un ritual dedicado a Tónal el dios sol y en donde se aprovechaba para pedir las abundantes cosechas, tras la cristianización, se convirtió en una actividad dedicada al Niño Dios de Belén, al quien se le ofrenda el maíz, grano preciado y base alimenticia de nuestro pueblo. El maíz ha de colocarse "en sartas" en una rama del tradicional árbol de garrucha, adornado con banderas de colores y que han de servir para la bendición del grano sagrado.

En mejores tiempos de bonanza cultural, eran 4 las Cofradías que se involucraban en el Tabal o Jeu: Virgen de Belén, Virgen de los Remedios, Virgen de Agosto y Santa Rosa de Lima. Recuerdan los más longevos del pueblo, que llegadas las 6 de la tarde, hacían acto de presencia, las citadas Cofradías, a la sede de la Cofradía de la Virgen de Belén, cada una, portanto sendas "garruchas" bellamente adornadas.

Sacaban al Niño Dios de la Cofradía -fotografía de la izquierda-, y lo llevaban junto a San José en alegre procesión, hacia la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción, calculando llegar al lugar, justo a la media noche, cuando se oficiaba la "Misa del Gallo", pero que para nuestros naturales, era conocida como "El Rezado".

Durante el trayecto, nuestros indígenas, portando cada quien su respectiva garrucha, amenizadas por el infaltable tambor, la zambumba y la quijada de burro, iban lanzando "bombas" a las que el resto de miembros gritaban el tradicional "Jeu!!" a manera de coro; cada Cofradía llevaba su propio "cantador" y éstos se iban alternando según se establecía el orden respectivo.

Llegados a la Parroquia y tras la Misa o "Rezado", las garruchas eran bendecidas y salían cada Cofradía por "su lado", ya que la idea era ir de casa en casa, visitando a los cofrades de su respectiva Mesa Altar.

Llegados al lugar, el Mayordomo-a, hacía entrega de la presea, la que a partir de ese momento se constituia en "la reliquia", que debía se utilizada para pedir por las siembras, utilizando en un ritual especial, los granos que portaban las garruchas y que a la vez, habían sido bendecidos por el sacerdote. Los visitantes eran recibidos con tamales, café con pan, chocolate, chicha, guaro o cualquier otro tipo de comida propia de la época.

Cuentan los más ancianos, que debido a que la cantidad de Cofrades que se iba a visitar era grande y también a que muchos vivían fuera de Izalco, la actividad finalizaba hasta el 25 de diciembre en horas de la madugrada!!! Pero lo singular de la actividad, siempre fue la participación de los "cantadores" del Tabal, quienes llevados por propia inspiración, creaban las bombas que eran dedicadas al Niño Dios de Belén, a algún Santo-a de las distintas Mesas Altares, o incluso, eran dedicadas a figuras importantes del pueblo, como el Alcalde del Común, el sacerdote de la parroquia, el Alcalde Municipal o algún vecino. "Había que dar el cumplimiento", es decir, cumplir con la tradición. Muy importante es señalar que en el Jeu! es la única vez donde "el indio canta", es la única actividad donde en vez de danzar, con su voz, expresa sus más devotos sentimientos.

En 2010, me dirijo a la sede de la Alcadía del Común, donde a partir de las 7 de la noche, un grupo de indígenas, encabezados por el Señor Alcalde del Común, salen con sus garruchas rumbo a la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción. Inician inmediatamente las bombas, a cargo de la singular e inigualable interpretación de Don Andrés Culina -fotografía de la derecha-, anciano de la etnia, quien posee mucha experiencia a sus 85 años de participar en el tabal!! Llevado por la emoción, me acerco a este importante personaje y "cantador" y le escucho:

Buenas noches le de Dios
Señor Mayordomo.
Venimos a celebrar
Al Niño Dios de María
Con toda la Cofradía
Celebrémoslo con gusto
Con gusto y alegría

Se oye el tradicional grito: Jéu!
Por aquí pasó una pava
Tan chiquita y voladora;
Jéu!
En el pico lleva flores
Y en las alas mis amores.
Jéu!
Yo no me caso con viudas
nada más por un asunto;
Jéu!
Por no poner la mano
donde la puso el difunto
Jéu!
Ya la luna ya salió Con lucero in campaña
Jéu!
¡A qué triste queda el hombre
Cuando la mujer lo engaña
Jéu!
¡Adiós mi alma! Adiós mi vida,
Sólo te paso a decir
Jéu!
Adiós mi prenda querida
Ya me voy a recoger,
Jéu!
Porque soy hijo de dominio
Y no puedo amanecer
Jéu!

"El Jéu!" Ejecutado por Don Andrés Culina, diciembre de 2011



Y así, mis izalcos, caminan por las calles, en ruta hacia la citada parroquia; al momento de la llegada y frente a la fachada del otrora templo parroquial indígena, el sacerdote esperaba presto a la comitiva e inmediatamente procedió a la dar la respectiva bendición de los granos, portados por los singulares personajes. Finalizada la visita, se incorpora un "cantador" más: Don Felipe Pilía Chile, otro anciano con mucha experiencia, quien con sus bombas, revitaliza la actividad.

Luego se conducen a la Cofradía del Niño Dios de María de Dolores, para luego visitar la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores, y así sucesivamente, hasta completar todas las visitas o "dar cumplimiento" como dicen mis izalcos. En esta segunda Cofradía, los Mayordomos reciben la comitiva con los tradicionales tamales con café con pan y el Señor Alcalde del Común hace su "primer brindis" de la noche con sus "compadres" encargados de esta Mesa Altar.

Este es el legado cultural, que en ninguna otra parte, por todo lo largo y lo ancho de nuestro país, dejaran los izalcos para la fiesta de la Navidad. El Izalco Piadoso, está de fiesta!!!!

Nacimiento en la Cofradía de la Virgen de Belén. Años 60s. Asunción Izalco.





Nota muy lamentable: la Cofradía de la Virgen de Belén fue sujeta de robo en la Navidad de 2010, dando como resultado la irreparable pérdida del Niño Dios de Belén, San José y otras Imágenes Sacras. Hasta hoy, se desconoce su paradero. A nombre de este pueblo que siempre fue humillado y despojado de sus bienes, ruego a usted, estimado-a visitante a que si sabe quién es el indignante ladrón de estos tesoros, hágalo saber de inmediato a las autoridades policiales, quienes tienen ya en su poder, la denuncia respectiva. Hágalo sin ningún otro interés que no sea el de devolver a Izalco lo que le pertenece. Gracias. ¿Cuándo parará esto? ¿Cuándo se respetará la cultura y devoción de este pueblo ancestral?