Por Edgar Avelar
Este baile, ha experimentado períodos de mucho apogeo así como también de ocaso, al punto que en varias etapas de la vida izalqueña, ha dejado de aparecer, muy a pesar de ser "el baile más popular" del Común de Izalco para las navidades.

Se desarrolla exclusivamente en diciembre y en horas diurnas. Los bailarines han de visitar las distintas Cofradías, donde se celebra al Niño Dios y será a Él, a quien es dedicado considerando el significado y sentido del mismo.

Similar a la Danza de Moros y Cristianos, los participantes deben memorizar las líneas correspondientes al papel que escenifiquen; el Común de Izalco, llama "recitaciones o relaciones" a los diálogos que permiten entender de lo que se trata el baile en cuestión.

El Baile del Tigre y del Venado se ambienta exlusivamente con música de marimba de arco; dependerá de la parte que se esté desarrollando, la tonada que el marimbero suene con su ancestral instrumento; todo el baile, está básicamente dividido en 3 partes:

1. Las relaciones que cada personaje va recitando donde se hacen presentar ante el público y todos, las culminan dedicando un par de líneas al Rey recién nacido.

2. La cacería del Venado, lo cual es el corazón del baile propiamente dicho.,

3. La muerte del Venado que al final, es ofrendado al Niño Dios.

Aunque el número de integrantes ha variado en el tiempo, generalmente son los siguientes: Un Rey cuyo atuendo lo identifica y 2 Capitanes con 4 Soldados. Se suman, la Princesa Zagaleja, "Fusilón" -el cazador-, un "Viejo" llamado Surrón, 2 Perros, 2 Micos, 1 Tigre y 1 Venado.

Cada uno, se viste con los atuendos que los identifican. Todos los animales, el Viejo Surrón y Fusilón, han de portar máscaras de madera, para darle más realismo a la obra.

A este respecto, cita un estudioso: “puede decirse que en las danzas con figuras de animales –como la del Tigre y del Venado-, se relacionan con los naguales, es decir, espíritus de los animales que nos protegen durante nuestra vida.

Sin embargo, con el proceso de cristianización, la religión cristiana anuló esa concepción de mundo prehispánico y aprovechó su figura para convertirlos en seres emblemáticos que reverencian a Dios.”
Desarrollo.
La danza consiste en sí, en que el Rey desea cazar un venado que ha de ser ofrendado al Niño Dios de Belén, ya que con su carne, se han de cocinar los alimentos para la celebración de la fiesta.

El baile inicia cuando los artistas se han dividido en 2 grupos o filas, y bailan mientras cada uno de ellos o por parejas, llegan frente a la Efigie del Niño Dios y lo saludan. Cuando todos han pasado, empieza la búsqueda y cacería del Venado.

En este momento, cada miembro hace su papel: los soldados y cazadores buscan al Venado con los Perros al frente; los Micos, hacen gracejadas y saltan tal cual estuvieran en las ramas de los árboles. -Foto izquierda: Viejo Surrón-.

Obviamente, el Venado es el personaje principal, y además de los cazadores, debe esconderse del Tigre, quien a su vez, también pretende cazarlo. Debemos entender, que todos los personajes hablan, y como ejemplo, veamos lo que el Tigre "sentencia":

"Tales brincos he de dar... un brinco será una legua... para llegarlo a alcanzar... si pretende escapar... le pondré alas a mis piés... y de breño en breño... con hambre y enojo... lo seguiré cerro a cerro... hasta dejarlo tronchado..."

Al final de la búsqueda, los Perros y Micos encuentran al Venado, y llegan los soldados y el cazador, todos le disparan. Pero de repente, aparece el Tigre y todos se apartan, ya que será el fuerte animal, quien ha de cazarlo. Una vez atrapado, el Venado se despide de la siguiente manera: "

Para mí fue la desgracia... para mí que nací venado... si del tigre me defiendo... el chucho me ha alcanzado... he llegado a este pueblo... por María y su pureza... aunque me coman guisado... y a pesar de todo... ya conocen la desgracia del venado."

Noten mis amigos, cómo ni en este baile, por muy simple que parezca, los izalcos combinan hombre y naturaleza, y por ello, a manera de fábula, los animales personificados nos hablan y actuán con todo el raciocinio nuestro.
Por otra parte, también vemos el elemento de la cacería que tras alcanzar su objetivo se convierte en "ofrenda sagrada", en este caso, el Venado como regalo al Niño Dios, cuyas carnes servirán para alimentarnos a todos.

Así convivían nuestros antepasados, eran verdaderas comunidades, de ahí que orgullosamente digamos siempre en nuestros humildes escritos: "El Común de Izalco".

En la Navidad de 2010, tuvimos la dicha de presenciar el baile. Los izalqueños que actuaron para el deleite de muchos, fueron los siguientes:

Pedro Pasasin (Primer Capitán).
Manuel Pasasin (Segundo Capitán).
Arnoldo Quele (Rey de los Vientos).
Ana Suncín (Zagaleja).
Raúl Patiño (Primer Soldado).
Ricardo Morán (Segundo Soldado).
Francisco Gutiérrez (Tercer Soldado).
Benito Másin (Cuarto soldado).
Guillermo Siguachi (Viejo Fusilón).
Raúl García (Viejo Surrón).
Jorge García (Tigre), José Guillén (Venado).
Carlos Domínguez (1er. Chuchito).
Marvin García (2do. Chuchito).
Carlos García (1er. Mico).
Miguel Domínguez (2do. Mico).
Antonio Musto (Marimbero).
Todos dirigidos por Don Pedro Pasasin.

Para terminar, apoyamos la idea de un residente de San Juan Nonualco, lugar donde el baile se desarrolla en mayo, quien teoriza sobre el significado de los personajes: El Tigre según él, simboliza a la raza de los Criollos y Ladinos, quienes eran considerados, por los españoles como pícaros, taimados "animalas".

El Venado, representa al hombre original nativo de estas tierras, que tenía un espiritu inocente, noble y libre; El Rey y la Princesa Zagaleja, representan a los conquistadores españoles, quienes desconfiaban de los Criollos, y sometìan a los pueblos originales. Los Perros simbolizan a las autoridades ejecutoras de la Ley.

A Mediados de los Años 50s, Vemos al Elenco del Tigre y el Venado. "El Llanito". Asunción Izalco.
Fotografía Privada. Propiedad Familiar de la familia Sinto

Frente a la Imagen del Niño Dios de Belén, en 2010 inició el ciclo de bailes.
Cofradía de la Virgen de Belén. Asunción Izalco


Extracto del Baile. Navidad de 2010. Barrio de la Santa Cruz
Música de Don "Toño" Musto, marimbero del Común de Izalco