Por Edgar Avelar
Hasta la fecha, el origen y autoría de nuestro querido Jesús Nazareno bajo el resguardo de la HJN, es incierto. No hay ninguna evidencia documental que nos lo aclare; sólo se cuenta con datos "tras su aparición", que se han ido reproduciendo con la tradición oral de los izalqueños, junto a ciertos escritos, inéditos algunos, públicos otros, pero ninguno de ellos constituyen una verdad absoluta.

Hay controversias en las teorías existentes para ubicar en el tiempo y en el espacio, a nuestra histórica y venerada Imagen. Éstas, desde la sugerida por Carlos Leiva Cea, izalqueño investigador en este campo, hasta las narradas por Ex Presidentes de la HJN de descendencia prominentemente indígena, que nos llevan a la conclusión que hace falta investigación.

Para iniciar nuestra búsqueda, tomamos como primera referencia, la información dada por Don Luciano Galina (+1999), Mayordomo de la extinta Cofradía del Nazareno en 1960, al Prof. Alfredo Calvo Pacheco (+), en uno de sus trabajos de investigación aún inédito:

“En aquellos remotos tiempos –refiriéndose a los 1800-, en el lugar llamado “La ceivita” del barrio Santa Cruz, andaban pastando en la vía pública dos vestias mulares cargadas de dos cajas de madera cada una; completamente solas sin dueño alguno. El Policía Municipal para la protección de las vestias y su cargamento, las condujo al “Poste Público Municipal”.



"Las vestias fueron descargadas y las cajas de madera las colocaron de sentaderos en el corredor del rancho de paja de la Alcaldía Municipal; despues de 15 días que nadie reclamó nada al respecto el Señor Alcalde llamó a varios testigos y ordenó que las cajas de madera fueran abiertas, en donde encontraron divididas en piezas a la Imágen de Jesús Nazareno y sus joyas de Plata”
. SIC

Como podemos ver, ya esta historia cierta o no, evidencia la falta de datos sobre el origen de la Imagen, ya que no ubica al dueño de las bestias al no encontrarse ningún documento que lo identifique, así como tampoco del Nazareno y sus pertenencias.


Llama mucho la atención, el hecho de asegurar que la Imagen no estaba completa sino por piezas, lo que nos lleva a la interrogante: ¿Se trataba realmente de la actual imagen de Jesús Nazareno?

Este último punto hace más que apasionante el tema porque precisamente, muchos creen que la actual Imagen ha sido la misma desde siempre. Nuestro informante, Don Felipe Pilía Chile de 84 años, nos narra: “Adolfo Carías me contó que Jesús llegó a unos patios dentro de unas cajas cargadas por bestias; Jesús estaba adentro por piezas, no estaba entero. Nunca me dijo el motivo de esto”

De forma muy similar, Don José Elas de 76 años, ubica el hallazgo, pero con la diferencia que nos relata que sólo era un cajón y que éste fue encontrado en el corredor de la Alcaldía Municipal, agregando tajantemente que la Imagen estaba entera; por su parte, Don Alejandro Leme de 82 años, es más aventurado en su historia, ya que su tío Luis le contó:

“…por la ceibita andaban las mulas con unas cajas, el Alcalde del Común junto a otros cofrades las abrieron y encontraron todo un Altar: la Cruz de Mayo, el Justo Juez, una Custodia, 4 Jesucitos, El Calvareño y el Nazareno…” Una afirmación bastante interesante, ya que no sólo explica de cómo el Nazareno fue encontrado, sino que también, agrega más imaginería al contenido de las cajas.

Cosa curiosa: no hace mención de la platería: Corona, Aureola y Cíngulo del Nazareno, porque dice que “no venían en las cajas”.

Carlos Leiva Cea, quien se refiere a nuestro Nazareno como “de Indios”, en uno de sus trabajos de investigación histórica, rivalizando con la tradición oral nos sugiere: “…y este de los indios del pueblo de Izalco bien podría atribuirse a Pedro de Mendoza, por ciertas similitudes con el Jesús Nazareno de la Caída, de san Bartolomé Becerra (Antigua Guatemala)”. SIC


Milagroso Nazareno, Ícono Devocional de Izalco
Ciertamente, hay similitudes en la postura y ciertos perfiles entre nuestro Nazareno y el antigüeño. Pedro de Mendoza, reconocido escultor, efectivamente trabajó en la Antigua Guatemala a mediados del siglo XVII. Si revisamos, vemos que el Prof. Calvo habla del siglo XIX, no del XVII, habiendo una diferencia de 200 años entre ambos planteamientos y esto desde luego, se suma a la aparente eterna polémica.

Nuestros informantes, los señores Felipe Pilía, José Elas y Alejandro Leme, no se atreven a hablar de fechas en su caso, aunque claro está, que el académico izalqueño nos dice: “bien podría atribuirse a Pedro de Mendoza”, dejando la puerta abierta a otras posibilidades.

Estas posiciones son frágiles por la inexistencia de documentación que las apoye; Don Carlos ha estudiado como experto conocedor a nuestro Nazareno, limitándose al análisis de la pieza, pero no nos dice de cómo pudo haber llegado a Izalco, ni en qué momento.

Paralelamente a esta historia, recordamos lo que Don Ernesto Campos (+2009) nos contara en su momento, explicando según él, el origen de Jesús: "Lapo Pinto, quien era un indio que tenía pisto y que vivía en la zona de Dolores regaló a Jesús, y entonces comenzó todo".

Según Don Neto, el Nazareno estaba en poder de su legítimo dueño, quien supuestamente celebraba la Cuaresma y Semana Santa en un guachival en su propia casa. Agregaba que este personaje murió muy anciano, y que la imagen no fue llevada a la parroquia ladina, tal cual era su deseo; sino que fue Pedro Minco, otro indígena acaudalado junto a un grupo de indígenas, quienes se lo llevaron para su casa y él continuó con el culto y fiesta de Jesús.

A partir de ahí, comenzó la Cofradía como tal y los respectivos Mayordomos; pero igualmente, Don Neto, no poseía documentos que respalden su historia, salvo lo contado por unas parientes suyas quienes le dieron estos datos. Y de ser cierto esto, siempre queda el vacío ¿Cómo y cuándo llegó a Izalco la Imagen?

Y por ahí otro par de historias de los abuelos que aseguran que a Jesús lo encontraron lavando su ropas en el río Axutia -Shutiac para algunos-, y otros que contaban que Jesús solía ir a bañarse al mismo río cerca de la "Cueva de la Luna" y que por eso en otros tiempos, se encontraba agua bajo su camarín o bien destilaban gotas de agua de su cabellera, "ya que regresaba mojado tras escaparse".

Ahora volviendo al asunto de las cajas, no deja de ser muy interesante la discución en cuanto a si la Imagen realmente fuera encontrada -de haber sido así, entera o por piezas-. Por ellos retomamos el dato de Don Carlos Leiva, ya que resulta más que interesante: “Originalmente de cuerpo entero, la imagen ha llegado hasta nosotros con una serie de intervenciones –no sólo en cuanto a la policromía-, las cuales no vamos a enumerar en detalle.


Baste decir que ya a principios del siglo XX sus brazos hechos de pañal y rellenos de algodón se sustituyeron por piezas de madera.

Sus piernas fueron recortadas a la altura de la rodilla, por considerar que no las tenía a proporción y, aún después, quizá debido a la ruina de la madera, piernas y pies fueron sustituidos por otros de mala factura colocados en forma poco adecuada para un Cristo que debe dar la impresión de caminar con la cruz a cuestas”
. SIC

El dato de la sustitución de los brazos, lo tomó igualmente de Don Neto Campos; el del recorte de las rodillas, efectuado por Don José Dolores Pinto (+1986), fue confirmado por los señores Alejandro Leme y José Elas, agregando que el Señor estaba tallado hasta las rodillas.

En cuanto a la postura del Señor, podemos asegurar que el pie izquierdo, al estar semi flexionado, sí da la sensación de dar el paso, no así la rodilla por lo que no proyecta la sensación de movimiento.

Lo remarcado en negritas es vital para el choque de hipótesis, ya que descarta el relato tradicional de las cajas de madera, donde se afirma que Jesús no estaba entero, respaldado por Don Felipe Pilía y Don José Elas, pero negado por Don Alejandro Leme; estos tres personajes, sí concuerdan al negar el reemplazo de los pies; con esto, tenemos una idea clara de las controversias en torno a nuestro venerado Jesús.

Otro dato curioso, es el aportado de nuevo por Don Neto, asegurando que la Imagen tenía brazos de pañal, esto es aceptado por Don Alejandro Leme, agregando que fue Don Santiago Quilizapa, quien hiciera los actuales brazos de madera del Señor.

Hicimos de parte nuestra, las consultas respectivas a conocedores de Escultura colonial en Guatemala y nos dijeron que no existe en el vecino país, ni un ejemplo de Nazareno que fuese hecho con brazos de trapo o similares; si Don Ernesto Campos está en lo cierto, nos hace dudar en la atribución hecha a Pedro de Mendoza.

Aunque Carlos Leiva amplio conocedor nos ha confirmado que sí es posible que en la Antigua Guatemala, se hayan producido obras con estas características, asegurándonos tener ejemplos bien documentados; por lo que la duda sigue en pie, en cuanto a que si la Imagen en cuestión tuviera tal característica o no.. Por su parte, el Prof. Calvo apunta: “La antigua y primitiva Imágen de Jesús Nazareno, tenía ambos brazos y antebrazos construídos de “espuma”, completamente aguados, solo las manos y el resto del cuerpo eran de madera”. SIC

Esto a todas luces viene a fortalecer la idea. Ahora bien, y para terminar de sazonar toda esta historia "a medias", tomamos el siguiente dato proporcionado por él mismo, ya que es más que fulminante en esta búqueda: “En el año antes mencionado –se refiere a finales de 1939-, los Señores Alcaldes de La Cofradía, desidieron examinar minuciosamente la Imágen primitiva y antígua de Jesús Nazareno, constatando que por descuido ante las intemperies de los tiempos, dicha Imágen en su totalidad la madera estava podrida, muy deteriorada y definitivamente ya no se podía ocupar en la próxima Semana Santa.

La Dirigencia de La Cofradía recomendó la inmediata y urgente reparación parcial o total de la Imágen de Jesús Nazareno. En el Convento de La Iglesia de Dolores el Escultor Víctor Manuel Rivas originario de San Vicente, al contratar sus servicios declaró que tal Imágen ya no servía; por tales motivos se le pidió que hiciera una nueva é identica Imágen de Jesús Nazareno”
. SIC

Esto es fulminante, porque descarta que la Imagen actual, sea exactamente la misma que pudo haber venido en las supuestas cajas, o haya salido en el siglo XVII del taller de Pedro de Mendoza o de cualquier otro escultor guatemalteco de esos tiempos, o en su caso, se trate exactamente de la herencia dado al pueblo por Serapio Pinto. Según este último dato, nuestro Nazareno data del siglo XX, siendo su escultor el salvadoreño Víctor Manuel Rivas. Para confirmar esto, el Prof. Calvo Pacheco remata: “En el mes de Marzo de 1940 el mencionado Escultor Rivas, terminó de hacer LA NUEVA IMAGEN DE JESUS NAZARENO, exactamente igual a la anterior; solo de altura le recortaron una cuarta; lo único que se ocupó del primitivo Nazareno son sus ojos, la diadema, corona de espinas y la cadena rollisa todos estos implementos hechos de pura plata maciza; siendo testigos de lo anterior la Señora Victoria de Aguirre, Ernesto Campos, José Aguirre, Felix Gil, y el Sacerdote Salvador Castillo…” SIC

Al consultar a Don Neto, sin vacilaciones, avaló el dato diciendo haber conocido personalmente al escultor Víctor Manuel Rivas y que efectivamente, fue testigo de la hechura de la nueva Imagen y cómo fueron quemadas las partes del Nazareno antiguo lamentablemente muy dañado, agregando que el Miércoles de Ceniza de ese año, se llevó a cabo la bendición respectiva del nuevo Nazareno. Lamentablemente, a parte de él, nadie de los consultados recuerda tal acontecimiento, que debió haber sido trascendental, por lo que no podemos dar fe del mismo.

Recalcamos que fue Don Luciano Galina quien dio esta información al Prof. Calvo, pero no hay evidencia que lo respalde, a excepción de la declaración de Don Ernesto Campos y el hecho que pudimos constatar cómo en la peana del Señor, reza: “Victor Daniel”, algo que a nuestro juicio es muy concluyente. Abonando a esto, Don Carlos Leiva, queriendo dar calma y sentido a estos hechos, nos dice que lo más seguro es que el escultor vicentino, haya rescatado la mascarilla original del Señor, lo que a la larga es lo más importante de la Imagen.

Por lo que a pesar de lo fuerte del relato hecho por Don Neto, puede decirse que Jesús sigue manteniendo su antigüedad como tal -¿principios de 1800?-. Nos recalca además, que no es la edad de las imágenes lo que las hace más importantes o queridas, sino más bien, el lugar que han logrado ocupar en la mente y corazón de los devotos.

Más datos del Prof. Calvo: “La Cofradía de aquel entonces -se está refiriendo a 1882-, tenía tres Imágenes de Jesús Nazareno, la primer Imágen era la titular y de la estatura normal de un hombre; la cual salía únicamente dos veces al año, en las Pasadas al Huerto el Martes Santo, y en la procesión de Los Cristos el Jueves Santo”. SIC


Lastimosamente, el Prof. Calvo no dice en qué momento aparecieron las otras dos imágenes; asumimos que “la titular”, es la encontrada por piezas en las cajas ya mencionadas. Pero podría tener relación con la información dada por Don Alejandro Leme, quien sugiere que dentro de las cajas había tres jesucitos.

Sigue el Prof. su relato: “La segunda Imágen de Jesús Nazareno era de mediana estatura, esta salía en las Pasadas a las Velaciones en tiempo de Cuaresma; recogiendo dinero o limosnas para los gastos de Cofradía...

La tercera Imágen de Jesús Nazareno era la más pequeña de estatura; la cual desapareció misteriosamente de La Cofradía, se rumora que esta Imágen se encuentra en el lugar llamado “El Plan de Amayo…”
SIC

Se suma lo que Don Alejandro Leme recuerda haber escuchado de Luciano Galina, en el sentido de que la Imagen grande de Jesús, sólo salía Jueves Santo. Que la mediana lo hacía en la Cuaresma y la más pequeña sólo era para demandar limosnas. Y acá como podemos ver, vuelve la discrepancia.

Un incidente importante: “…lamentablemente en esa época -1891-, el rancho pagiso se derrumbó estrepitosamente, y una pesada viga de madera le calló en la nuca a la segunda o mediana Imagen del Nazareno separándole la caveza del cuerpo… las dos Imágenes del Nazareno la mediana y la más pequeña fueron vendidas por el Mayordomo –acá está responsabilizando a Pedro Minco, Mayordomo en 1891-, y desde entonces solo quedó la Imágen titular la más grande…” SIC.

Entendemos a esta altura, que esta “Imagen titular” es la que según él, fue la descartada en 1939 para dar nacimiento a nuestro Nazareno actual. Para la controversia, Don José Elas nos asegura:
“Sólo un Jesús ha habido, la diferencia es que antes era más blanco, de color muy parecido a Jesús de las Once de la Iglesia de allá arriba”. Acá podemos ver su oposición a la idea de un nuevo Nazareno.

¿Por qué sera que nadie dice saber sobre la supuesta sustición; será que nunca la hubo?

En cuanto a su Corona de Espinas, en la parte posterior se observa la inscripción: “esta corona la dio Simona Cuellar”; en la Aureola se lee: “Simona Cuellar”. Definitivamente debió ser una fiel devota del Nazareno, quien en época más reciente por algún favor recibido hiciera la donación.

Pero, es de lamentar que tampoco se tiene su rastro y esto imposibilita poder hacer aseveraciones sobre la antigüedad de estas piezas. Referencia importante como ya dijimos es la inscripción que la peana del Señor ¿Acaso se trata del personaje a quien el Prof. Calvo identifica como Víctor Manuel?

Para Don Manuel Quilizapa, escultor y restaurador de imágenes, quien ha intervenido muchas veces a nuestro Nazareno, opina que es muy difícil asegurar la antigüedad de la madera, ya que según él, el cedro rápidamente envejece y sólo haciendo un estudio científico de la misma en un laboratorio especializado, podría revelarnos su edad, por lo que no se atreve a apoyar las teorías expuestas en este escrito.

Así de complicada está la situación. En definitiva, todos los relatos, independientemente de su grado de credibilidad, nos orientan de forma significativa en nuestra búsqueda "Tras la Pista sobre el Origen del Nazareno", tarea que queda abierta a la investigación, debido a que todavía hay muchos vacíos en su historia.